Archivado en: Articulos Marzo/Abril 2008

Consejero matrimonial: Joaquín Cegarra
En una mayoría de casos que se llega a la disolución del matrimonio, es después de haber intentado poner remedio, y ante la falta de los resultados deseados, se ha llegado a la conclusión de romper el estado del matrimonio.
Pero cuando valoro la influencia que se cierne sobre el pensamiento popular, promovido desde muchos medios, señalando como ídolos o triunfadores a famosos, a millonarios, a ciertos dirigentes corruptos que aparentan felicidad, seguridad, y bienestar, pero que en realidad ni viven una vida normal ni tienen una familia normal; cuando veo la prensa del corazón bombardeándonos con las noticias de las separaciones y divorcios, de personajes populares, tengo la impresión de que se quiere normalizar el divorcio como un proceder normal y sin grandes consecuencias.
Mi experiencia en la labor de consejero familiar, me dice que es todo lo contrario y que el divorcio trae consecuencias considerables, y no sale barato. Por el contrario, se pagan altos precios en los hijos, en la salud. También afecta la vida laboral, la vida social, etc., por lo que conviene valorar debidamente las consecuencias, pero sobre todo valorar si la ruptura es la solución.
No quiero solamente contrarrestar esta idea de lo barato que puede salir el divorcio, sino dar una esperanza ante la realidad de que hay una manera de corregir el rumbo que se pueda haber perdido, y que toda relación por complicada o enfermiza que sea, puede ser sanada.
No es necesario ser arquitecto para saber que toda casa, depende de su fundamento (los cimientos). Cuando el fundamento es sólido, da garantía de que no se derrumba la casa. En el libro de Dios: La Santa Biblia, Jesús enseñó una parábola llena de sentido para tomar notas ante el aumento de derrumbes de matrimonios en nuestra sociedad.
¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo? Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras y las hace, os indicaré a quién es semejante. Semejante es al hombre que al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca. Mas el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó, y fue grande la ruina de aquella casa. Cita Bíblica, Lucas 6;46.
Primeramente, señalaremos que todo matrimonio al igual que estas casas, sea cual sea el fundamento, pasa por dificultades y pruebas que golpean para dañar la relación, la unidad y destruir el amor entre los cónyuges.
La segunda cosa que comprobamos en esta ilustración, es como el fundamento en el matrimonio, determina las consecuencias. La grandeza de lo que quiero aportar en este artículo, es que mientras tengamos aliento de vida, podemos cambiar el fundamento de nuestra vida y de nuestro matrimonio. ¿Cómo lograrlo? La respuesta está también en esta lectura Bíblica, Jesús dijo: “El que oye mis palabras y las hace”. Cuando trato con personas que han vivido el divorcio en su relación y les pregunto que hicieron para haberlo evitado, las respuestas son varías: Han pedido ayuda a familiares, a los amigos, al psicólogo, se han dado tiempos de separación antes de tomar una decisión final, han pedido consejos a los que antes vivieron experiencias similares, etc..
Pero curiosamente, muy pocos consideraron cambiar el fundamento sobre el que habían fundamentado sus vidas y matrimonio, y valorar las enseñanzas de quien lo diseñó, el cual es Dios por medio de Jesucristo. Es una pena desestimar la ayuda de Dios por familiarizar a Cristo con las prácticas religiosas que realizan muchas culturas, creyendo que por los ritos, rezos y sacrificios, el beneficio de Dios nos alcanzará, cuando realmente es por conocer las enseñazas de las Escrituras, (La Biblia), y ponerla por obra, lo que hará posible lo imposible, donde el favor de Dios se manifestará, restaurando y renovando el verdadero amor. No te conformes con el divorcio
Si deseas ponerte en contacto con nosotros y solicitar ayuda, será de gran valor poder servirte. También dispones de un espacio de recursos.
3 comentarios por mucho
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muy buen consejero matrimonial seguro k as echo bien a mocha gente ¡vives para hacer bien! este mundo necesita jente k viva para hacer vien. desde aki (alicante)me ago participe de tus dificultades y problemas k seguro k tambien tienes . k dios te bendiga fuertemente (DE TU HIJO ESPIRITUAL,,,ALEX)
comentario por alejandro montoya utrera Agosto 3, 2008 @ 11:12 pmESTE ARTICULO ME LLENA DE PAZ PORQUE SINCERAMENTE DESPUES DE VER QUE EN LA PROPIA IGLESIA DE CRISTO SE ADMITE O VE COMO NORMAL QUE UN MATRIMONIO SE DIVORCIE ME LLENABA DE INDIGNACION SOBRE TODO CUANDO UNO DE LOS CONYUGES ADMITE QUE EL HA SIDO EL QUE HA COMETIDO EL ERROR Y QUIERE SUBSANARLO POR MEDIO DEL ARREPENTIMIENTO SABIENDO QUE EN CRISTO HAY RESTAURACION AUN DE LO IMPOSIBLE.
comentario por paco Septiembre 11, 2008 @ 2:44 pmGRACIAS JOAQUIN
Dios los bendiga por esparcir esperanza en esta mundo pervertido quiero que me ayuden
comentario por c Diciembre 24, 2008 @ 4:44 pm